-¡Oh vamos Kel, borra esa foto, salgo horrible!- dijo Gab entre carcajada y carcajada-
-No pienso, sales monísima-y le lanzó una mirada de entre rencor y sonrojo-
-Vamos chicas, una foto juntas- y cogió la cámara de Gab cámara y enfocó hacia la cara de las tres, como poniendo el brazo alrededor de todas y flash, un recuerdo más, en aquella cámara, y un por siempre, un para siempre, una vez más, amigas, unidas.
Y así, entre buenos momentos, aparece algo que te cambia la vida, algo que te puedes hacer o bien feliz, o bien una gran imbécil, pero esque hay cosas que no suceden porque sí, simplemente suceden y ya está, sin explicaciones, sin motivo aparente, suceden y punto.
Y así, sin comerlo ni beberlo, sucede.
-¡Eh tú, ven aquí gilipollas!-chilló Gab casi sin creerlo, cuando un cretino que pasaba a su lado, y que propablemente llevaría bastante tiempo observándola, le robó el bolso- ¡Para joder!- chillaba histérica, mientras que no paraba de correr detrás de él.
-Vamos Gab, déjalo que se vaya con el bolso, ¡DÉJALO!- decían una y otra vez Kel y Ale-
Árboles, gente, niños jugando, gente sonriendo, alguna que otra persona sola sentada en determinados bancos, echando de menos, puede que esperando a otro impuntual, pero al fin y al cabo, solos, y mientras Gab corriendo detrás de aquel desconocido, con los pelos al viento, chillando algún insulto de vez en cuando, y dejando que las gotas de lluvia cayesen sobre sus párpados, pero aún así, sin parar de correr.
-Joder, ¡para!
Y extasiada, casi sin aire, intentó correr como nunca, dando bandazos,a uno y otro lado, ya estando en una gran avenida, entre coches y semáforos, y pitadas, ya lgún que otro sentimiento, y fue poco a poco perdiendo distancia, y como quién no quiere la cosa, se hechó encima de aquel elemento, aquel que le había robado el bolso.
Le lanzó una mirada de entre odio y rencor, lo que venía un poco siendo lo mismo, y se acercó a él, y le miró fijamente a los ojos, ojos azules, perfectamente identificables.
Él intentó ceder por un momento, pero ella no le dejó escapar tan facilmente.
-¿Eres dura eh?
-¡Y tu un gilipollas!
-Corres bastante, he de decir que nunca una tía ha conseguido recuperar su bolso.
-Y yo he de decir que nunca había conocido a alguien tan imbécil, pero mira, la vida te sorprende de vez en cuando.
-No seas antipática, toma tu bolso, te lo mereces, debe estar cansada- pero antes de netregárselo, abrió el bolso y cogió la cartera y el dinero que había en su interior-
-Ingrato, dámelo- y tiró del bolso-